AQUÍ PUEDES VER MIS DIBUJOS, DISEÑOS Y MUEBLES TRANSFORMADOS, QUE HE REALIZADO A TRAVÉS DE LOS AÑOS. ESPERO QUE TE GUSTEN. GRACIAS.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Mi parka de los galgos


Le pedí a Dionisio que posara para las fotos.
Aunque tiene mejor cuerpo que yo, tampoco le quedaba
la parka mucho mejor que a mí. 
Yo mejoro mucho vestido.



A nadie le sorprenderá, a estas alturas, mi pasión por los perros y en especial, por los galgos. Esa ha sido una admiración que me ha acompañado toda la vida y más aún, a partir de compartir mi vida con varios galgos y borzois (galgos rusos).

Tengo una parka color khaki, que me resultaba demasiado parka y demasiado khaki. Le empecé a añadir, parches, chapas y broches de galgos, que había ido comprando en eBay. 









Como para mí, nunca parece haber suficiente de nada, decidí, un día de esos en que se acumulan las ideas sobre proyectos de carácter "creativo", customizarla aún más. Y por supuesto, el tema seguiría siendo los galgos.

Hice una plantilla (con un plástico rígido que arranqué de una caja de cartón), con la silueta de un galgo y pinté con la técnica del estarcido, un galgo negro en un bolso de la parka.








Como al pintar el galgo, lo hice lo más grande posible, la cabeza montaba sobre la tapeta del bolso, por lo que le pinté entero, debajo de la tapeta y sobre esta, otra vez la cabeza.








Luego le pinté un rayado atigrado al estilo de mi Lolita, con pintura de oro y algún toque de blanco.




También cambié los botones, que eran feos 
y sin ninguna importancia





Además, sobre la tapeta del bolso, decidí que debía haber letras, diciendo algo... una declaración o un lema.




Y le hice un collar con un trozo de cinta de tartan rojo



En la parte posterior de la parka, al haber mucho espacio libre, opté por pintar un borzoi con una plantilla que ya utilicé en otras ocasiones.




Le pinté todo de oro, como mi Tallulah
y luego le añadí blanco y otro collar.

He de decir que nunca he sido bueno con los pinceles,
por lo que ruego sean ustedes indulgentes

También, al haber mucho espacio,
añadí una declaración muy cierta para mí,
usando la plantilla del alfabeto y escribiendo 
algo que vi un día en la web y me gustó mucho.




"SI, AMO A MI BORZOI
TANTO COMO VOSOTROS AMÁIS
A VUESTROS HIJOS"

Y es verdad, escandalice a quien escandalice.




viernes, 22 de agosto de 2014

Vieja mesilla de noche, transformada en... algo rojo y brillante



Alguien que se creía muy creativo, pintó de azul y blanco, esta vieja mesilla de noche. Tan creativo era, que le cortó las patas (¡Que horror!) y pintó hasta el mármol (¡Terrible!). Al decapar el mueble y eliminar toda la pintura, se apreciaba que antes de azul y blanca, esta mesilla fue roja y blanca; incluido también el mármol.

Tras todo el esfuerzo para eliminar capas y capas de pintura, con una pistola de calor, incluidos los tiradores metálicos, la mesilla quedó bastante triste, para mi gusto. Como daba mucha pena, me propuse alegrarla.






El mármol era imposible dejarlo impoluto y sin rastro de pintura, 
por lo que tuve que utilizar una lijadora, con lo que quedó,
obviamente, absolutamente mate.






Compré unas bolas de madera, para añadirselas a las patas 
con unas espigas y cola y así, alargarlas unos centímetros.






Pensé en varias posibilidades, para decorar el mueble.
Como además, mi vida es un caos, con escaso tiempo libre,
he tardado meses en terminar el trabajo. Durante este tiempo,
cambiaba de ideas, colores y materiales...

Un día, me fijé en unos rollos de papel que había comprado 
hace tiempo. Papel cubierto de purpurina brilli brilli,
roja y oro. ¡Se me encendió la bombilla!






También busqué en mi caja de molduras y elegí unas a las que cubrí 
de pintura dorada y ya puestos a rizar el rizo, pegué unas piedras rojas.






Con piezas del papel elegido encoladas, fui forrando el mueble.

Quienes me conocen o conocen mis muebles decorados,
ya saben que tiendo a excederme y complicarme la vida.
¡Con lo fácil que sería pintarlo de blanco uniforme de arriba a abajo!
Pero yo no soy de esos gustos minimalistas, por suerte.






Ya finalizado el empapelado, le cubrí entero con al menos,
seis manos de barniz, para protegerlo y en concreto,
para proteger la purpurina.

También le añadí un remate al mármol, que para volver 
a hacerle brillar, también barnicé con varias manos.

¡Voilá!





A la anilla del tirador de la puerta, por supuesto,
le añadí una borla con cuentas.
¡Era inevitable!






Algunas fotos, al estar hechas sin flash,
han salido un tanto movidas, pero con flash,
el color salía más anaranjado e irreal.






Para integrar el mármol con el mueble, antes de barnizarlo,
le añadí algunas vetas con oro.







Dependiendo de la luz recibida, el brillo y fulgor 
del mueble, resulta espectacular.
Sí, ya se que no es precisamente para todos los gustos,
pero se trata que sea del mio, perdónenme.






Como, si algo falta en mi casa, además de salud y dinero,
es espacio, he quitado una pequeña silla que no usábamos,
para ubicarlo. Aún no sé que le colocaré encima.
he improvisado con cuatro cosas, para las fotos.







La bella rusa, Tallulah, en el marco sobre la mesilla
y tumbada en el pasillo.






Pues yo creo, que además de llamativo,
este pequeño mueble posee sentido del humor.
¿O también serán cosas mías?

jueves, 19 de diciembre de 2013

Silla recogida de la calle y transformada en regia silla con borlas




Cada vez que describo la transformación de un mueble y menciono las borlas añadidas, puedo oír las risas, pero es lo que hay. Solo coloco borlas allí donde no solo son necesarias, si no además, imprescindibles. No sé muy bien si para el mueble en cuestión o para mi espíritu, cada vez menos elevado.

Un día me encontré en la calle, esta silla de más arriba. es muy parecida a las de la mesa de comedor de mi casa, pero esta tapizada en un precioso damasco de terciopelo verde. El problema es que no tiene respaldo. Alguien se lo llevó. Eso hizo que Oliver, mi hermano, pensara otra vez que soy un completo tarado.

Oliver: "¿¡Para que coño quieres una silla sin respaldo!? ¿Estás idiota?"

Yo: "¡Ya se me ocurrirá algo! ¡De hecho, ya se me ha ocurrido!"

Oliver: "¡Buáh! ¡Ya está con sus tonterías!" 

Eso es lo que dice siempre que me pongo con mis bricolages. Pero cuando las termino, enmudece. Yo diría que parece impresionado.

Después de cortar las dos piezas de madera que habían formado parte del respaldo y que ya no servían para nada, lijé toda la silla. Apliqué oro en algunos detalles.







Luego, la barnicé, con un barniz satinado. 
Mejoró muchísimo el aspecto de la madera.

Busqué unas cintas de pasamanería para tapicería 
y decidí añadir dos, combinándolas.







Compré una moldura que pinté de oro.







Añadí a la moldura unas espigas de madera,
con cola para madera, para sujetarla a la silla. 
Haciendo agujeros en la moldura y la silla,
con un taladro eléctrico.

Y le pegué, en el motivo central, 
una piedra de cristal roja que pensé también,
que resultaba imprescindible.






A cada extremo de la moldura, 
le añadí una anilla de latón.






En Ebay.uk, compré unas borlas de un tono rojo, 
casi granate, que pensé que daría "El toque Alberto" 
que la silla necesitaba.

(Vuelvo a oír risas)







Dionisio, aún sin transformar,
sirviendo de modelo para las borlas.

Las doradas son para mi siguiente proyecto.

Unas cuantas borlas más tarde...

¡Voilà!






(Espero que reparen ustedes también,
 en la borla verde de la parte central
delantera de la silla)

¿Ven como las borlas eran imprescindibles?

¡Pues eso!





El bonito Margarito, definiendo lo regio de la silla.





Por favor, sean ustedes indulgentes. Gracias.



jueves, 17 de octubre de 2013

Diseño de tarjeta para Carmen.



Mi amiga Carmen, está montando un salón de belleza para perros. Bueno, ella que es muy modesta, aunque muy cualificada, lo llama "Peluquería para tu mejor amigo", así, con mucha humildad. Pero su humilde peluquería, contará hasta con un spa para baños con oligoelementos y ozono, para tratamientos dermatológicos, lo cual me parece muy  bien y estoy seguro que ayudará a tratar y solucionar problemas de muchas criaturas afortunadas. También estoy seguro de que estas cosas, de preocuparse y cuidar a los animalitos, escandalizan a muchos.




A esos que siempre dicen que preocuparse de los perros, habiendo tantos niños necesitados...

Primero: Esos que se escandalizan  tanto por que se quiera, mime y cuide a nuestros queridos amigos cuadrúpedos, no lo hacen en absoluto ante el maltrato animal, abandono e incluso asesinato, por parte de muchos, demasiados cazadores y otros muchos que no lo son.

Segundo: Con todos los que somos, unos se puede ocupar y preocupar de los niños necesitados y otros de los perros. ¡Y todos tan contentos!

Y tercero: Esa clase de personas tan indignadas, en realidad no hacen nada por los niños ni por los perros, así que, les jodan!

Y también están los que parecen preocuparse tanto por estos animales, cosa que es falsa, y creen que cualquier cosa de este tipo, de peluquerías y spas para perros, es denigrante para ellos. No, mire usted, quererles, mimarles y cuidarles hasta el exceso, nunca es denigrante.





Es denigrante otro tipo de trato que comienza con el desprecio, maltrato y abandono, y termina con lo peor.




Bueno, como es mi costumbre, vuelvo a divagar.

El caso es que Carmen me pidió si le podía hacer un diseño para una tarjeta. ¡A mí! ¡Con lo desengrasado que estoy! He perdido la costumbre de dibujar y diseñar. Pierdes práctica y se nota, pues cada cosa que visualizas en tu cada vez más, limitado cerebro, te supone un esfuerzo. Y la inspiración puede actuar de formas muy misteriosa. Uno ya nunca sabe cuando se le encenderá la bombilla.

Después de mostrarle unos bocetos y la idea final, vía e-mail, Carmen pareció muy contenta con lo que vio.






Pero luego, vino un debate o consenso o encuesta, o lo que fuera aquello, por medio de WhatsApps, con el resto de amigas, sobre si el lacito de la bella perrita, debía ir en rojo, como el nombre en la tarjeta, o sin color. Nunca tratéis de llegar a un entendimiento con cuatro mujeres muy convencidas de lo que piensan, por mucho que tú, vulgar mortal y con infinidad de inseguridades también lo estés. Yo era el único (incluido mi hermano Oliver) que, a pesar de sentir devoción y obsesión por el colorín, pensaba que el el lazo rojo restaría efecto al nombre en rojo. Al final, fue en rojo, por supuesto, aunque tampoco me parece mal, que conste. Lo que es de agradecer, es que todas me dijeran en esos WhatsApps que les había gustado mucho y que yo era un artista. ¡Y lo decían con varias admiraciones!





No hará falta decir, para los listos y amigos de lo ajeno,
 que ha sido registrado tanto el dibujo como el logo, etc.





Y espero que no resulte muy pretencioso decir eso, pero justo hace unos días, buscando fotos de Alaska en Google, me encontré con esto:






Aclararé, que ese dibujo de Alaska en esa camiseta, es mío. Alguien ha decidido en esa conocida web de camisetas, que era interesante para ganar dinero. En mí no pensaron, por supuesto. Es más, como autor de esa camiseta, venía un nombre que no es el mío. Pero ese dibujo, realizado para un concurso de carteles de la sala Rockola de Madrid hace siglos, lo he mostrado ya varias veces en mis blogs.






Una decidida llamada telefónica de Oliver a esa web y al día siguiente desapareció esa camiseta de ese sitio.

Y ya sabéis que en San Lorenzo de El Escorial, pronto se abrirá un lugar llamado "La pelu de Carmen", que será un lugar fantástico para que Carmen lave, corte y peine a tu mejor amigo.






Pero es que, no abundan muchos como ella, queriendo y tratando a estas criaturas como se merecen. Si los que pueblan su casa pudieran hablar...




Aunque a mí, me mande WhatsApps con fotos de sus cigarrillos recién liados, para torturarme, sabiendo lo mucho que me contengo para no fumar...

¡Eso sí, llamadla CARMEN, así a secas! ¡Nunca Carmencita, o Doña Carmen! ¡Estáis avisados!

¡Volveré a poner la tarjeta!






Un beso y la mejor de las suertes para ti, Carmen.