La tapa.
Tengo obsesión por las cajas. Me gusta forrar cajas empapelandolas con todo tipo de papeles, fotos, etc. Esta la forré con fotos de arte recortadas de revistas. Una vez terminada, la barnicé para protegerla.
Tiene mucho trabajo por que, primero recorto las fotos, luego las voy seleccionando para encajarlas unas con otras, según las voy pegando. Yo, además, me pienso mucho las cosas. Pongo una foto, la miro, la cambio por otra, vuelvo a colocar la primera... hacerlo no me relaja, me estresa muchísimo. Cuando me relajo es una vez que ya está terminada.
Ahora, quiero forrar cajas de madera, de las que traen tres botellas. No sé cuando lo haré. Me falta tiempo para las cosas creativas.
Un lateral.
Otro lateral.
Otro más.
El último.
El interior está forrado con papeles dorados de diferentes tonos y algunos, incluso los arrugo antes de pegarlos, para que tengan diferentes texturas. ¡Que sería de nosotros sin las texturas! Tambien mezclo papeles dorados de los que envuelven las tabletas de chocolate. Además, huelen muy bién.